Aji

El ají o Capsicum Annurum, es una hierba o subarbusto que se desarrolla hasta 1.5 metro de altura.
También conocido como ají limo, rocoto, es una planta presente en zonas tropicales del continente americano.
Posee hojas ovadas o elípticas, agudas o acuminadas en el ápice, un tallo ramificado y sus hojas miden entre 6 y 8 cm de largo y tienen forma ovoide.
Está formado por más de 25 especies, de las cuales solo 5 se domesticaron desde épocas prehispánicas en centro y Sudamérica.
Se encuentran en el Perú distintas variedades de ají, variando su forma , tamaño , color y picante. Crecen a lo largo de todo el territorio peruano.
El origen genético del ají se ubica en la selva y sierra de los andes del continente americano.

USOS MEDICINALES DEL AJÍ

Es usado para combatir los dolores producidos por la artritis reumatoide y osteoartritis.
Consumir ají provoca la producción de endorfinas que producen satisfacción y bienestar
Es usado para combatir la parasitosis intestinal, triturando el fruto en agua, se filtra y el líquido resultante, mezclado con agua tibia, se usa en lavativas por las noches.
Aji
También en las infecciones de la piel, heridas, se tritura el fruto seco, y se coloca sobre las heridas que no estén abiertas y se cubre.
A nivel del estómago, el ají, ayuda a eliminar las bacterias presentes.
La masticación de las hojas contribuye con la producción de leche.
La aplicación de las hojas con aceite sobre los abscesos abiertos.
Gracias al contenido de capsaicina, es recomendado para personas que presentan riesgos de infarto, gracias a su contenido de capsaicina, que es un anticoagulante natural.
Tiene usos en la odontología, como por ejemplo colocar una semilla sobre la pieza causante de dolor.
Para el consumo del preparado en el tratamiento de la parasitosis intestinal, probar que no sea picante.
El ají es usado principalmente a nivel mundial como condimento en la gastronomía, en la preparación de diversos platos.

COMPUESTOS DEL AJÍ

Capsaicina, lípidos, carbohidratos, proteínas, vitaminas A, B y C.
El elemento responsable del picor del ají es la capsaicina, que se encuentra concentrada en las semillas y membrana del fruto.
La capsaicina es empleada en la elaboración de medicamentos para dolores musculares.