Alfalfa

La alfalfa cuyo nombre científico es Medicago Sativa, es una planta utilizada como forraje, que pertenece a la familia de las leguminosas. Su ciclo vital o persistente puede llegar hasta los 12 años, dependiendo de la variedad utilizada, así como el clima donde se cultiva.
Llega a alcanzar una altura de 1 metro, desarrollando densas agrupaciones de pequeñas flores purpuras.
Sus raíces suelen ser muy profundas, pudiendo medir hasta 4.5 metros, por lo que la planta es muy resistente a la sequía. La alfalfa es una planta cultivada alrededor del mundo.

PROPIEDADES Y BENEFICIOS MEDICINALES DE LA ALFALFA

Las propiedades de la alfalfa hacen que esta planta sea ideal para incluirla en una dieta depurativa si se desea desintoxicar el cuerpo y la pérdida de peso, su consumo favorece la digestión y la eliminación del ácido úrico.
Alfalfa
Tiene un alto contenido en fibra, su consumo produce sensación de saciedad y quita el hambre, además de mejorar la motilidad intestinal.
Contribuye a controlar el sobrepeso y la menopausia, debido a que contiene sustancias hormonales con actividad estrogenica.
Tiene un alto valor depurativo, limpiando el intestino, el exceso de colesterol, triglicéridos y ácido úrico en el organismo.
Ayuda a controlar los niveles de glucosa en la sangre.
La alfalfa puede ser consumida de distintas formas, como brotes o germinados, en ensaladas, jugos combinados con otras verduras y en infusiones, gracias que tanto la raíz como el tallo son comestibles.
También puede ser combinado con extractos de frutas y verduras.
Es un alimento rico en antioxidantes y Fito nutrientes, por lo que se puede incluir en la dieta diaria.
En mujeres que se encuentran en periodos de lactancia, su consumo estimula la producción de leche materna debido a su contenido de Fito estrógenos.
Como reconstituyente por su alto grado de contenido en aminoácidos y vitaminas.
El consumo de alfalfa de forma regular disminuye el colesterol.