Ajo

El cultivo de la planta de ajo es antiquísimo y desde los tiempos de la prehistoria su fuerte sabor era considerado milagroso sea en medicina que en la cocina.
El ajo es una planta  medicinal monocotiledónea, perteneciente al orden Liliflora,. Una planta completa de ajo en su máximo desarrollo presenta las siguientes partes:
Raíces: fasciculadas, blancas de 0.1 a0.5 mm de diámetro que llegan a profundizar hasta 40 a 50 cm con facilidad.

Tallo o disco caulinar: el tallo propiamente dicho es un disco subterráneo, de donde nacen las raíces y cuyas yemas dan lugar las hojas y a los dientes que formaran la cabeza.
Bulbo: llamado cabeza de ajo, está formado por las yemas axilares de las hojas, desarrolladas y transformadas en órganos de reserva. Cada yema contiene un ajo.
Hojas: tienen forma lineal opuesta, miden entre 45 a 60 cm de longitud y 30 a 40 cm de ancho.
Pseudotallo, formado por las vainas cilíndricas de la planta que forman el falso tallo.
Escapo: o tallo floral que termina en un receptáculo florar, tiene forma cilíndrica y es generalmente macizo, de 40 más de 100 cm de largo y alrededor de 10 a 12 mm de diámetro.
Inflorescencia: es una umbela formada por un numero de flores que oscila entre 80 y más de 200.
Flores: están formadas por 6 pétalos de color violáceo, rojizo o rosado, 6 estambres y 1 pistilo.
Frutos: rara vez las flores dan lugar a frutos y a verdaderas semillas.
Usualmente para semilla se usa los mismos dientes de ajo, que son utilizados en la plantación de cabezas de donde proceden estos dientes.

PRINCIPALES COMPONENTES DEL AJO

Ajo
Aminoácidos: ácido glutaminico, argenina, acido aspártico, leucina, lisina, valina.
Minerales: manganeso, potasio, calcio, fosforo, magnesio, selenio, sodio, hierro y zinc.
Vitaminas: Vitamina B6, Vitamina C, ácido fólico, pantotenico y niacina.
Aceite esencial con muchos componentes sulfurosos
Azucares: fructuosa y glucosa.
Quercetina
Ajoeno, producido por condensación de la alicina.
Aliina que se convierte en alicina.

BENEFICIOS DEL CONSUMO DE AJO

Dolores de oído
Reumatismo
Tos Ferina
Insomnio
Lombrices
Manchas en la cara
Digestión
Tuberculosis
Resfriado
Bronquitis
Asma
Estreñimiento
Enfermedades del hígado y los riñones, eliminar abscesos, difteria.
Acción expectorante
Diabetes
Antibiótico
Problemas Cardiovasculares

PROPIEDADES MEDICINALES DEL AJO

USO INTERNO

Para mejorar la circulación: La presencia de componentes sulfurosos, así como la aliína, y del ajoeno, la hace muy importante en otorgar a esta planta propiedades antitrombóbitas ( no formación de coágulos en la sangre ) por lo que resulta muy adecuada para fluidificar la circulación sanguínea y evitar o luchar contra las enfermedades circulatorias como arteriosclerosis, hipertensión, colesterol, infarto de miocardio, angina de pecho y otras relacionadas con una mala circulación como las hemorroides.
Favorece la eliminación de líquidos corporales, siendo muy adecuada en casos de reumatismo, hidropesía, edemas, y vejiga. En caso de gota resulta muy interesante la decocción de 4 dientes de ajo en un litro de agua y tomar 2 vasos al día.
Por su contenido en compuestos ricos en azufre, es uno de los mejores remedios naturales para combatir procesos infecciosos del aparato respiratorio (gripe, bronquitis, faringitis, etc…) , digestivo ( putrefacciones intestinales, diarrea, etc…) o excretor (infecciones renales, cistitis, etc. )
Estudios recientes parecen asociar el consumo del ajo con la inhibición del cáncer. Los compuestos azufrados parecen ser los responsables en la lucha contra la aparición de células cancerosas en el estómago, hígado, pecho, etc. El flavonoide quercetina, por sus efectos antioxidantes, también parece jugar el mismo papel en este sentido. Este mismo flavonoide resulta muy útil para disminuir las reacciones alérgicas producidas por el polen
El probado valor bactericida del ajo, así como sus propiedades antioxidantes, podrían ser interesantes en la ayuda contra las infecciones que se aprovechan del Sida para aparecer
Favorece la actividad de la memoria

USO EXTERNO

Para las picaduras de insectos, hongos o enfermedades de la piel
Dolor de oídos
Ardor de pies