¿Qué es el Amor?

El amor no es cuestión de edad, incluye tanto a hombres como mujeres. Sí parece que es un aspecto cultural. En otras sociedades en las que las relaciones de pareja son pactadas como tratos comerciales o de otra índole, la intromisión de los sentimientos no se considera ni siquiera como algo que llegará con el tiempo. Es en las sociedades llamadas del primer mundo, en las que el amor es el único motivo por el cual dos personas deben unir sus vidas. La prueba está en que, aunque fuera verdad, nadie reconocería haber hecho un pacto matrimonial de familia o haber seducido a su pareja por el atractivo económico.

Que es el amorPocas palabras o conceptos como el de amor son capaces de reunir tantas acepciones. Sólo hace falta echar un vistazo a la amplia documentación sobre el tema, desde todos los ámbitos de la literatura hasta las ediciones más científicas o especializadas, para entender que es un término vinculado con lo más íntimo y personal y, por lo tanto, adscrito a la individualidad de quien lo siente.

En lo que sí parece haber más consenso es en entender el amor como el sentimiento que nos despierta una persona hacia la que tenemos atracción física y que nos instiga deseos de estar a su lado compartiendo parte de nuestra vida.

El amor, como todo suculento plato culinario, se ve aderezado con pequeñas dosis de algunas especias que, según gustos, van conformando nuestro sentimiento, haciéndolo exclusivo. Algunos de estos ingredientes pueden ser: la fantasía, las expectativas, la atracción física, la dependencia… Todo ello mediatizado por la experiencia personal que cada uno haya vivido.

Las relaciones amorosas suelen ir asociadas a algunas sensaciones fisiológicas como: cosquilleo en el estómago, alteración de las pulsaciones del corazón, sudoración… Es por ello que se dice que “el amor nos da la vida” o “estar enamorado es sentirse vivo”. Todo un proceso físico se pone en marcha ante la cercanía de una persona objeto de nuestros sentimientos o ante la simple previsión de poder verla.

Ni qué decir cuánto pueden cambiar estas sensaciones cuando la persona hacia quien van dirigidas no nos corresponde. En tal caso esa misma activación que antes interpretábamos como “vida” ahora pensamos que es la “desesperación” por la no correspondencia.