El punto de vista de un paciente al tratarse de una enfermedad

Desgraciadamente todos, en un momento determinado, pasamos por ser pacientes, y pasamos nuestros miedos cuando llegan las visitas periódicas. Nos tendríamos que preguntar porqué ese miedo cuando se supone que vamos a curarnos y a sentimos mejor. ¿Será por no tener un trato más humano de quién nos va a comunicar como se encuentra nuestro estado de salud?. Cuanto más humano sea el trato más confianza tendremos con nuestro especialista.

El profesional va a obtener de nosotros más cumplimiento en nuestras visitas, más ahorro, si nosotros cumplimos con la medicación prescrita, más respuesta positiva como paciente y más ganas de participar en estudios ofrecidos por los especialistas para mejorar los fármacos… y, por su puesto, para que tengamos una mejor calidad de vida. Todo ello para que podamos tener Derechos y obligaciones como pacientes,  siempre que tengamos delante un buen profesional,  que nos haga ver la ventajas e inconvenientes de ser un buen paciente. El paciente se merece tener un profesional que sea un muy comunicador, con un lenguaje claro, que esté constantemente formándose en su especialidad y que el paciente obtenga de él información correcta y escrita que se pueda llevar a casa.
Paciente
El paciente debe tener el derecho a saber o no saber sobre el estado de gravedad de su enfermedad, como también tiene que tener acceso a sus analísis  y sus informes médicos, porque de esa forma podremos no agravar su estado anímico y psicológico a la hora de recibir un pronóstico sobre su enfermedad y, ayudar de igual forma, a la toma de decisión sobre si recibe tratamiento o no.

El paciente tiene que tener el derecho a elegir los centros de salud y hospitales donde quiere ser tratado y la posibilidad de cambiar de profesional para poder tener una segunda opinión sobre el estado de su salud.

El paciente también tiene que tener sus obligaciones, entre ellas, el no faltar a sus visitas periódicas, avisar de que no va a poder acudir por el motivo que sea y que su turno pueda utilizarla cualquier otro paciente. También tiene la obligación de cumplir correctamente con la prescripción de los fármacos que le han sido recomendados por su especialista, como a no mentir sobre como lleva sus hábitos de salud, facilitándoles a los profesionales información para poder controlar mejor los fármacos y los éxitos sobre esos fármacos.
El pacientes tiene que tener la seguridad de que recibe la mejor asistencia sanitaria y que va a haber una confidencialidad de sus datos.