Productos de Higiene Para Niños

Si existe un tramo de edad en la vida de los humanos, en el que es absolutamente cierto el dicho “la salud es la belleza”, ese es el que corresponde con la infancia. Efectivamente, para que un bebé esté bello solo necesita cuidados básicos (abrigo, alimentación correcta, higiene) y cariño, es decir solo necesita que se proteja su salud, física y espiritual.

Así, en la infancia, las medidas higiénicas irán dirigidas a proteger situaciones ya existentes más que a restaurar pérdidas o cambios, tanto en la piel como en el cabello.

En los primeros años de vida la piel es delgada y delicada; es mucho más permeable que la de los adultos
y por lo tanto está más expuesta a la acción del frío, el calor, etc, y a los productos de higiene que no reúnan las características adecuadas. Dada su incontinencia natural, también la piel del bebé es agredida por sus propias sustancias de desecho orgánico, orina y heces.

Por todo ello la higiene y cuidado diario de la piel y el pelo del bebé son tan importantes para su salud.
En relación con los productos podemos distinguir dos tipos: los champúes y las emulsiones.
Están compuestos por tensoactivos iónicos, tensoactivos anfóteros, lípidos, proteinas lácticas, agua desionizada, perfumes hipoalérgicos y con un pH de 5,5. Su uso puede ser diario y no tienen que irritar los ojos. Se pueden usar tanto para la higiene corporal, como para la del cabello. Se aplican pequeñas cantidades sobre la cabeza húmeda y se fricciona suavemente, con las yemas de los dedos, en movimientos circulares todo el cuero cabelludo. Después se aclara con agua teniendo cuidado con los ojos del niño. Dejan olores muy agradables y frescos.

Productos de Higiene para NiñosEstán formuladas con tensoactivos muy suaves de excelente tolerancia dérmica y ocular. Están compuestos de sulfato de cobre y zinc, lipoaminoácidos de origen vegetal, componentes hidratantes y sobreengrasantes, agentes suavizantes y emolientes, no suelen llevar perfume y su pH es, al igual que en los champúes, de 5,5. Poseen gran poder espumante (aunque los hay que pueden no hacer espuma), no alteran el pH ni el equilibrio lipídico de la piel, ayudan a recuperar la integridad y la hidratación de la epidermis; suelen ser testados dermatológicamente. Están indicados para la higiene corporal del bebé, limpiando suavemente sin irritar los ojos.