Niños pequeños deben realizar ejercicios 1 hora al día.

Siempre se ha supuesto que el ejercicio físico es bueno para los niños, y ha habido estudios que así lo avalan, pero hasta hace poco no ha habido un análisis sistemático (lo que los médicos llaman medicina basada en la evidencia) que lo corrobore. Este metanálisis es una revisión de todos los estudios publicados en la bibliografía médica desde 1980 —unos 850 trabajos— que versaban sobre la influencia que tiene la actividad física en distintos aspectos de los niños en edad escolar, entre 6 y 18 años.

Los expertos analizaron diferentes áreas específicas en las que, se supone actúa el ejercicio durante un periodo que variaba entre 30 y 45 minutos de tres a cinco días a la semana. Los resultados indicaron que aquellos jóvenes que hacen ejercicio tiene menos adiposidad (grasa) que los menos activos, y que además, en los niños con sobrepeso la actividad física moderada (ejercicio de 30 a 60 minutos de 3 a 7 días a la semana) disminuye la adiposidad tanto total como la visceral, lo que no ocurre en los niños con peso normal. Sin embargo en aquellos con peso normal lo que si disminuye la grasa es el ejercicio intenso y más duradero (más de 80 minutos por día).

Este estudio también demuestra que la actividad física disminuye los riesgos del llamado síndrome metabólico (obesidad; triglicéridos elevados; hipertensión; glucosa en ayunas alta; y HDL bajas), pero que es necesario un ejercicio moderado a intenso para producir una disminución de los niveles de colesterol de alta densidad y de los triglicéridos, y no tiene efecto en los niveles de colesterol total o en el de baja densidad.
Niños haciendo ejercicio
En cuanto a la tensión arterial la actividad física no la disminuye en aquellos jóvenes normo tensos, pero si tiene efecto hipotensores en los hipertensos. Respecto al asma, los estudios no son concluyentes para demostrar cierta relación, pero si demuestran en general que en los niños asmáticos el ejercicio más intenso empeora la clínica.

Mente Sana

La influencia sobre la salud mental se hizo valorando la ansiedad, depresión o autoestima y no había resultados muy concluyentes. Pero sí en los resultados académicos. Tampoco los estudios eran concluyentes en cuanto a la resistencia muscular, pero sí en lo relativo a la estructura osteomuscular.

Este gran estudio concluye que el ejercicio físico sí está demostrado que mejora ostensiblemente (más del 60% de los trabajos estudiados) la salud osteomuscular, la adiposidad en los obesos, la salud cardiovascular y la tensión arterial en los hipertensos. La evidencia no es tan fuerte en cuanto a la mejoría (evidencia moderada: 30-59% de los estudios) de los niveles de lípidos y de adiposidad en niños de peso normal, la tensión arterial en normo tensos, la autoestima, el nivel de ansiedad y los síntomas depresivos así como el desarrollo académico.

Por todo ello se recomienda a los niños en edad escolar participar cada día en 60 minutos o más de ejercicio vigoroso, pero divertido, y que el tipo de actividad vaya evolucionando según la edad, siendo más general hasta los 10 años y, a partir de esa edad, potenciar el deporte de forma más específica en función del estado mental o la salud cardiovascular.

La inactividad física es un potente factor para el sobrepeso, y lo son actividades sedentarias —como el exceso de televisión, utilización de ordenador, videojuegos, o conversaciones telefónicas— y, por tanto, reducir estas actividades a dos horas es un factor de mejoría ostensible.

En Europa se ha demostrado que la participación en deportes de equipo estimula la actividad física y es un buen predictor de ejercicio físico. Por ello, el objetivo para niños sedentarios es conseguir 60 minutos diarios de ejercicio físico, con un incremento semanal de 10%.