La musicoterapia y sus beneficios

La música se ha convertido en una opción más de uso como recurso terapéutico. En una época en que más y más personas están integrando métodos holísticos de sanación, la musicoterapia ofrece una opción como alternativa a la medicina tradicional.

La historia de la musicoterapia comienza a finales de la Primera Guerra Mundial cuando músicos comunitarios hacían sus interpretaciones en los hospitales del área. En varios meses se había documentado que los veteranos que habían asistido a los conciertos mostraron cambios significativos en sus estados fisiológicos y emocionales. Investigadores, continuaron tratando a los veteranos combatientes con musicoterapia durante la Segunda Guerra Mundial y en 1944, la Universidad de Michigan estableció el primer programa de musicoterapia.

A mediados de siglo desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, se ha evidenciado que la introducción de la música dentro de un programa terapéutico puede proveer un número de respuestas positivas. Especialistas han adoptado el currículo en un esfuerzo para ofrecer ayuda a víctimas como por ejemplo, pacientes de Alzheimer, autistas, adictos a sustancias químicas, embarazadas y personas con depresión.
Musicoterapia
Investigaciones han demostrado que el desarrollo de un ‘oído musical’ puede llevar al enriquecimiento de las destrezas de comunicación, académicas, motoras, emocionales y sociales. En términos fisiológicos, se ha demostrado que la música reduce los niveles de presión sanguínea, aumenta los patrones en las ondas cerebrales, reduce la ansiedad, sirve como audio-analgésico, estimula la liberación de endorfinas y aumenta los niveles de S-IgA, un estimulante del sistema inmunológico.

De acuerdo con algunos musicoterapias, simples actividades como el cantar, tocar y escuchar música quedan registrados en nuestra mente, lo cual lleva al auto conocimiento y a la recuperación, mientras que sus efectos más evidentes van desde el perfeccionar el lenguaje espacial, regular los ritmos corporales y afinar el tono de coordinación y expresión motoras. Un terapista sugiere que aún el uso de un metrónomo ayuda a las víctimas que han sufrido derrames cerebrales a marcar su paso y a volver a caminar.

La musicoterapia puede hacer la diferencia entre el retraimiento y la percepción, entre la soledad y la interacción, entre un dolor crónico y el bienestar – entre la desmoralización y la dignidad.

Más de tres cuartos de siglo de investigaciones documentan que existe una conexión entre la música y la sanación. Pacientes que practican esta terapia pueden continuar enriqueciendo su sentido de espiritualidad, su cognición y su salud emocional. Más reciente aún es el hecho de que practicantes están encontrando que la musicoterapia ha mostrado ser promisoria como herramienta fisiológica: que sin medicamentos, el golpe de un tambor puede mover pacientes varios pasos hacia adelante en el proceso de recuperación.