Las mascotas ¿son peligrosas para los niños?

Las mascotas ó animales de compañía contribuyen al desarrollo de la responsabilidad y afectividad. Sin embargo acarrea ciertos problemas para los que debemos estar alerta.
Algunos especialistas han expuesto las peculiaridades de la relación mascota–niño. Ayuda a evitar accidentes al hacer conscientes de forma progresiva a los niños, que los animales son seres vivos al igual que nosotros, poseen una personalidad propia, diferente a los juguetes y animal que son elaborados de peluche.

Este concepto, de forma progresiva ayuda al niño a saber que no debe molestar o provocar innecesariamente a un animal, pues hasta el más tranquilo de ellos en caso de verse acorralado, puede mostrar su agresividad. Esto ayuda en la prevención de ciertos accidentes al saber comportarse con animales o mascotas ajenos.

Por otro lado el cuidado de la mascosta genera una sensación de responsabilidad, pues al animal, hay que pasearlo, limpiarlo, llevarlo al veterinario, darle la comida adecuada, etc. Esto por ejemplo ocurre en los niños que se crían con un perro; estos niños tienen más sentido de la responsabilidad y tendencia a cuidar a los demás.
Mascotas y Niños

Mordeduras de Mascotas

La mayoría de mordeduras por perros se dan en niños menores de cinco años y por animales conocidos y hasta entonces inocentes. En el 80% de los casos de mordedura el animal es de la propia familia o de un allegado, y tiene lugar durante el juego. Tras la mordedura, la herida debe ser curada y administrada la vacuna antitetánica y llevar al animal al centro antirrábico correspondiente para seguir un periodo de vigilancia.

Los lugares de mordedura suelen ser cabeza, cuello y cara. No hay diferencia en el sexo en menores de 5 años, pues por encima de estos, los varones son más proclives a recibir mordeduras. La alimentación e higiene del animal deben ser estrictas, para evitar parasitosis e infecciones, que por el estrecho contacto entre niño y mascota, podrían contagiarse.

Con respecto a los recién nacidos, es conveniente que permanezcan separados, no solo por una posible agresión sino por un accidente, que por ejemplo podría ser el vuelco de la cuna. Algunos estudios y especializas aconsejan la crianza de determinadas razas de perros como los Bull Terrier, Pit Bull, San Bernardo y Dobermann.